Guardián del Bifröst

Dotado de una vista y un oído sin igual, Heimdall era el guardián de los dioses. Su principal labor era custodiar el Bifröst o arco iris, que era el puente que conectaba Midgard con Asgard.

Los orígenes de Heimdall

Pocos personajes de la mitología vikinga tienen un origen tan misterioso. Y es que Heimdall es hijo de Odín y de nueve gigantas hermanas: Augeia, Aurgiafa, Atla, Egia, Gjálp, Greip, Iarnsaxa, Sindur y Ulfrun. El líder de los dioses estaba paseando a orillas del mar cuando vio a estas nueve jóvenes durmiendo plácidamente sobre la arena.

Odín quedó enamorado de su belleza y concebió a un hijo con ellas. De alguna manera, las gigantas se combinaron para dar a luz a Heimdall. Las nueve madres lo criaron con ahínco, de modo que creció muy deprisa.

Muy pronto partió a incorporarse a Asgard junto con su padre. Precisamente llegó al reino de los dioses mientras deliberaban sobre quién debía vigilar el recién terminado puente de Bifröst. El joven Heimdall se propuso para el cargo y fue elegido. Desde ese momento, Heimdall vigiló día y noche el puente.

Para poder desempeñar su labor con la mayor eficacia, los dioses vikingos le concedieron unos sentidos extremadamente refinados. De este modo, Heimdall era capaz de ver a cien millas de distancia tan claramente de día como de noche. Además, su oído era tan fino que podía oír crecer la hierba y la lana de las ovejas. Por último, podía mantenerse varios días sin dormir.

Heimdal en la cruz de Gosforth

Heimdall sosteniendo el cuerno Gjallarhorn, grabado en la cruz de Gosforth (Inglaterra).

Representación y apodos de Heimdall

Heimdall o Heimdal, en nórdico antiguo Heimdallr, (heim significa ‘casa’), tenía fama de ser amable y hermoso. Querido por todos y con fama de ser sabio y risueño.

Su objeto más característico era el Gjallarhorn, el cuerno que debía hacer sonar para anunciar la llegada de intrusos. Su resplandeciente armadura blanca era otro de sus atributos, por lo que era conocido como el Dios Blanco. También destacaba por sus dientes de oro, que le mereció el apodo de Gullitani (‘el de los dientes de oro’).

Heimdall vivía en un palacio llamado Himinbjörg, ubicado en el extremo del Bifröst. Allí recibía visitas de los otros dioses. Cada mañana a primera hora, montaba un rápido caballo de crines doradas llamado Gultoppr para anunciar el nuevo día a los dioses. Por esta razón se le conocía como Heimdellinger (‘el que trae luz al hogar’).

Principales mitos de Heimdall

Heimdall participa en numerosos episodios de la mitología escandinava, siempre con un rol positivo. Recogemos aquí las principales historias en las que aparece este hijo de Odín.

Loki y el collar Brisingamen de Freya

Siempre vigilante y con unos sentidos extremadamente agudos, Heimdall descubrió a Loki mientras robaba el collar de oro Brisingamen a Freya mientras ésta dormía. Primero escuchó unas pisadas de gato en dirección al palacio de Freya, Fólkvangr. Al dirigir su mirada hacia allí, divisó cómo una mosca se colaba en los aposentos de la diosa. ¡Se trataba del malvado Loki cambiando de forma!

Como no podía robarle el collar a Freya sin despertarla, Loki se vio obligado a hacerle cambiar de postura. Ante la lejana mirada de Heimdall, Loki se convirtió en una pulga y picó a la señora de Fólkvangr, que se revolvió en su cama sin despertarse. Por fin estaba en una postura en la que Loki podía abrir el collar, así que no se lo pensó dos veces y lo cogió.

En ese momento Heimdall salió a la carrera para atrapar al ladrón. Cuando le alcanzó y desenvainó la espada, Loki se transformó en una llama azul. El guardián del Bifröst reaccionó convirtiéndose en una nube y lloviendo para apagar el fuego. Loki, a su vez, pasó a ser un oso polar dispuesto a tragarse el agua. Entonces Heimdall se transformó también en un oso y comenzó un combate.

Viendo el ladrón que tenía las de perder, mudó de forma una vez más, a una foca. El Dios Blanco le imitó, y tras una lucha de focas Loki tuvo que admitir su derrota. Finalmente, Heimdall devolvió Brisingamen a su dueña.

Heimdal entrega Brisingamen a Freya

Heimdall entrega el collar Brisingamen a Freya.

Ríg y el origen de las clases sociales

En una ocasión, Heimdall se tomó unos días libres para hacer una excursión en Midgard. Caminando por la orilla del mar, se topó con una humilde cabaña en la que vivían Ai (bisabuelo) y Edda (bisabuela). La pareja, sin reconocerle, le invitó a compartir sus pobres gachas de avena. Heimdall, que decía llamarse Ríg, aceptó la invitación y permaneció en la cabaña durante tres días, dándoles muchos consejos útiles. Después, reanudó su viaje. Unos meses más tarde, Edda dio a luz a un niño de piel oscura a quien llamó Thrall.

A medida que crecía, Thrall demostró una fuerza extraordinaria y grandes aptitudes para los trabajos pesados. Tomó como esposa a Thyr, una chica recia que también trabajaba de sol a sol. La pareja tuvo muchos hijos y su descendencia fue la de los thrall o esclavos.

Tras abandonar la cabaña, Ríg se dirigió hacia las tierras del interior, donde encontró una fértil granja. Sus propietarios, Afi (abuelo) y Amma (abuela), le invitaron a comer su simple pero abundante comida. El viajero pasó tres días en esta granja, compartiendo sabios conocimientos durante su estancia.

Meses después de partir, Amma engendró a un robusto hijo de ojos azules, llamado Karl. Karl destacó por su aptitud para el trabajo del campo. Se casó con Snor, con la que tuvo muchos hijos y dio inicio a la clase de los agricultores u hombres libres.

En la última etapa de su aventura, Ríg llegó a un majestuoso castillo emplazado sobre una colina. Allí fue agasajado por los ricos Fadir (padre) y Modir (madre), unos nobles que le dieron carnes exquisitas y vinos refinidos durante tres días.

Finalmente, Heimdall partió de vuelta a Himinbjörg para vigilar el Bifröst. Modir dio a luz a un esbelto y hermoso hijo llamado Jarl. El joven Jarl despuntó con su pericia en la caza y la lucha. Más tarde se casaría con la bella Erna, con la que alumbraría la clase de los nobles. El más joven de ellos, Kon, llegaría a ser rey de Dinamarca.

Heimdal guardián del Bifröst

Heimdall en el Ragnarök

El rol de Heimdall en el Ragnarök es fundamental. Será él quien haga sonar Gjallarhorn para alertar a los dioses de la invasión de los gigantes. Durante el combate, Heimdall será el último de los dioses en morir. Está destinado a pelear con Loki, resultando ambos muertos tras un igualado encuentro.

Heimdall en la cultura contemporánea

Sin duda, Heimdall es conocido en la cultura popular gracias a los cómics de Marvel. Figura como un personaje importante de Thor, donde recibe el nombre de Heimdall. Sorprendentemente, en las adaptaciones cinematográficas el Dios Blanco es encarnado por un actor de piel negra, Idris Elba.

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