Gran parte de la cultura vikinga ha permanecido oculta siempre ante los ojos de la mayor parte del mundo. Y un buen ejemplo de ello es la glima, un ancestral tipo de combate a mitad de camino entre la lucha y el arte marcial.

Las difíciles traducciones de los idiomas nórdicos, así como su aislamiento por cuestiones climáticas y sociales han convertido la historia de los vikingos en un secreto que, poco a poco, vamos consiguiendo desvelar.

¿Para qué utilizaban los vikingos la glima?

A lo largo de la historia y desde la irrupción del ser humano, en cualquier lugar del mundo se han ido diseñando distintas formas de combate cuerpo a cuerpo. Su finalidad era preparar a los soldados para no perder su capacidad agresora en situaciones bélicas donde hubiesen quedado desarmados.

En una época en la que predominaba la lucha cuerpo a cuerpo, los nórdicos no podían confiarlo todo a las armas vikingas. Cualquier recurso era bueno en el campo de batalla.

Con la evolución de los equipamientos y el descenso de la necesidad de su aprendizaje para fines funestos, este tipo de luchas se han convertido en fuente de entretenimiento, placer y ocio.

Cómo es la glima

La glima es un estilo de lucha de contacto, o más concretamente, de agarre. En nórdico antiguo, la palabra glima significa “destello”. Esto hace referencia a la rapidez de las técnicas de lucha, que requieren de reflejos.

Los principios de la glima son los siguientes:

  • Los luchadores deben permanecer erguidos en todo momento.
  • Los luchadores deben caminar en el sentido de las agujas del reloj al rededor del contrario. De este modo se previene la pasividad y se generan oportunidades para atacar.
  • No está permitido caer sobre el oponente o empujarlo hacia abajo con fuerza bruta.

Hay un código de honor conocido como Drengskapur para tratar con respeto y equidad al rival.

Glima arte marcial vikingos

Variantes de la glima

Existen tres tipos de glima.

Byxtagsglima

Las versión más extendida de la glima es, de hecho, la que se conoce como glima en Islandia. Es el deporte nacional de este país y prima la técnica por encima de la fuerza. Los dos oponentes se colocan una serie de correas alrededor de su cintura y en los muslos. Cada luchador agarra a su rival por estas correas e intenta derribarlo. En la byxtagsglima pierde quien toque el suelo con una parte del cuerpo comprendida entre el codo y la rodilla.

Livtagsglima

A diferencia de la byxtagsglima, en la livtagsglima es más importante la fuerza que la técnica. Los oponentes se agarran de la parte superior del cuerpo. Vence quien hace que su adversario toque el suelo con cualquier parte del cuerpo que no sean los pies.

Lösatagsglima

Una versión más creativa y libre de la glima en la que los luchadores pueden agarrarse como deseen. Están permitidas todas las técnicas de lucha, y el ganador es quien permanece de pie mientras que su rival está tumbado en el suelo.

Glima, historia de un arte marcial milenario

La glima hunde sus raíces en el siglo IX, encontrándose pruebas de la misma en poesías nórdicas de dicha época, aunque con referencias vagas e inexactas. Sin embargo, no es hasta el siglo XII cuando se empiezan a encontrar referencias más concretas como las halladas en el conocido manuscrito Edda Prosaica.

Tras diversas traducciones, también han sido halladas en algunas sagas islandesas del mismo período indicios más claros de este tipo de lucha, así como de sus primeras normas y reglamentos. Y es que este arte marcial fue, sin ninguna duda, uno de los principales responsables del éxito militar de los vikingos.

Sus duros entrenamientos comenzaban entre los 6 o 7 años, buscando mejorar y desarrollar la fuerza, los reflejos, la resistencia y el coraje. Comprendían luchas con animales, períodos a la intemperie con temperaturas gélidas y combates con otros niños. Una lucha atroz en un mundo temible.

En el año 1325, en el libro de leyes de Jónsbók, (considerado el libro jurídico más importante de Islandia), se confirma además cómo los colonos noruegos originarios llevaron a Islandia esta lucha. Sus sistemas de combate, normas y técnicas de entrenamiento quedaron recogidos en dicho texto hasta nuestros días.

En la posterior época medieval se encuentran cada vez con más frecuencia referencias, como en el libro de leyes islandés conocido como Grágás, donde se recogen y transcriben una serie de normas y leyes noruegas sobre el combate que han permanecido prácticamente inalteradas hasta nuestros días. Y es que uno de los principales rasgos de este pueblo siempre fue el de preservar y conservar su patrimonio cultural.

La glima en la actualidad

Desde principios del siglo XX hasta nuestros días, la glima ha ido perdiendo de manera paulatina su protagonismo militar para convertirse en deporte. En 1906 se celebró la primera competición y en los juegos olímpicos de Estocolmo de 1912, una exhibición que la dio a conocer en todo el mundo y que fomento de nuevo el entusiasmo por la misma en toda Escandinavia.

De hecho, fue aprobada como deporte olímpico para las olimpiadas de Amberes de 1920, aunque surgió un imprevisto. La programación de un viaje oficial a Islandia por parte del rey de Dinamarca para las mismas fechas de los juegos provocó su anulación. Las autoridades organizaron, en su honor, una competición entre los mejores luchadores islandeses. Al final el rey canceló su viaje por motivos de salud y este arte marcial perdió su oportunidad de convertirse en deporte olímpico.

Y estos son algunos de los datos más importantes que debes saber sobre la glima. Un tipo de combate a mitad de camino entre el arte marcial y la lucha que lleva siglos arraigado entre los fríos paisajes del norte de Europa. Un secreto más de los muchos que aún ocultan los indomables vikingos.

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