Una de las colonias vikingas más conocida fue Groenlandia. Esta isla gigante de América fue poblada por los nórdicos durante 500 años hasta que fue abandonada repentinamente. Conozcamos un poco más sobre la historia de los vikingos en Groenlandia.

¿Quién descubrió Groenlandia?

La primera vez que un europeo encontró Groenlandia fue en torno al año 900. El navegante noruego Gunnbjörn Ulfsson avistó esta tierra por accidente mientras trataba de llegar Islandia. Concretamente, Ulfsson y su tripulación divisaron unos pequeños islotes que pasarían a denominarse Escollos de Gunnbjörn. No desembarcaron en ellos, pero divulgaron su hallazgo entre la comunidad islandesa.

Mucho más tarde, los Escollos de Gunnbjörn sirvieron como una escala para los posteriores colonos vikingos de Groenlandia. La ubicación exacta de estos islotes se desconoce, ya que una erupción volcánica los arrasó a mediados del siglo XV. Algunos historiadores sugieren la posición 69ºN 17ºW, mientras que el capitán danés Graah (siglo XIX) la identificaba en 65ºN 30ºW. en el siglo XIX. En cualquier caso, sabemos que se hallaban en la costa suroeste de Groenlandia.

A modo de homenaje, la montaña más alta de Groenlandia se llama Gunnbjörn.

La colonización vikinga de Groenlandia

El primer intento

Transcurrirían unas cuantas décadas antes de que alguien se atreviera a. En el año 978, Snaebjörn Galti lideró una expedición que pretendía asentarse en Groenlandia. Sin embargo, esta aventura terminaría siendo un desastre: después de pasar un invierno en la costa de Groenlandia, los miembros de la expedición riñeron entre ellos y el propio Snaebjörn Galti fue asesinado. Los dos únicos supervivientes regresaron a Islandia.

Erik el Rojo

Habría que esperar hasta el año 982 para encontrar una nueva expedición vikinga hacia Groenlandia. Ese año, Erik el Rojo (Erik Thorvaldsson) fue desterrado de Islandia temporalmente tras ser acusado de asesinato. Ante esta circunstancia, Erik decidió probar suerte navegando hacia la tierra hallada por Gunnbjörn. Exploró la costa suroeste de Groenlandia durante tres años, y después regresó a Islandia contando que había encontrado tierras al oeste que eran idóneas para ser colonizadas.

Erik el Rojo bautizó la gran isla como Groenlandia o Tierra Verde. Aunque es común interpretar la denominación «Tierra Verde» como un nombre atractivo para cautivar a colonos, hemos de tener en cuenta dos aspectos: primero, que Erik llegó en verano; segundo, que durante esa época tenía lugar el período cálido medieval, una época de de ascenso de las temperaturas que concluiría hacia el 1300. Si bien no abundaban los árboles en esta región, sí que había la suficiente vegetación como para que pastaran los animales.

Las descripciones de Erik el Rojo sobre este territorio desconocido dieron fruto, y más de 500 islandeses embarcaron en 25 navíos con rumbo a Groenlandia. Traían animales domésticos y todos las herramientas necesarias para habitar esta región. Tan sólo 14 barcos llegaron a su destino, mientras que el resto se hundió durante el viaje o regresó a Islandia.

El primer asentamiento vikingo en Groenlandia fue la granja de Brattahild («ladera pronunciada»), fundada en Eriksfjord («el fiordo de Erik») en 985.

Asentamientos vikingos en Groenlandia

Asentamientos vikingos en Groenlandia.

Asentamientos vikingos en Groenlandia

Los nuevos colonos se instalaron cerca de los fiordos, en parajes similares a los de su tierra natal. Hubo dos áreas de colonización en la isla:

  • La colonia oriental, situada al suroeste de la isla. Era la más poblada, albergando unas 400 granjas.
  • La colonia occidental, emplazada más al norte y cerca de Nuuk, la actual capital de Groenlandia. Se han encontrado más de 80 granjas en ella.

Sumando ambas colonias, Groenlandia alcanzó una población de entre 3.000 y 5.000 nórdicos durante la Era Vikinga. Se han encontrado ruinas de iglesias y un monasterio. De hecho, la comunidad groenlandesa llegó a tener un obispo propio.

Las granjas estaban situadas lejos de la costa, en puntos favorables para la agricultura como el interior de los fiordos. Aunque los vikingos también trataron de criar aves de corral, cerdos, vacas o caballos, los rigores del clima ártico sólo les permitieron criar con éxito ovejas y cabras. Además, practicaban la caza de focas, ballenas y fauna autóctona como los caribúes o las liebres árticas.

La ausencia de árboles dificultaba la construcción de edificios. Además de importar madera de Europa, los colonos groenlandeses recurrieron también al tepe (césped), piedra y colmillos, cornamentas y huesos de animales para construir sus casas.

¿Qué buscaban los vikingos en Groenlandia?

La ambición de poseer tierras o la búsqueda de una vida mejor son razones por las que los vikingos tomaron el riesgo de colonizar una tierra aislada y gélida. Además, no debemos olvidar que Islandia, a su vez, era una isla de colonos. La exploración estaba bien arraigada en la cultura de este pueblo nórdico, y de hecho después de Groenlandia llegarían los viajes vikingos a América.

La ‘Tierra Verde’ presentaba unas condiciones difíciles para la agricultura o la ganadería, pero proporcionaba una fuente de riqueza segura: la caza de animales marinos.

De hecho, los vikingos de Groenlandia se hicieron con el monopolio del marfil de morsa y narval. Este marfil era muy apreciado en Europa Occidental, donde se utilizaba para confeccionar joyas y objetos preciosos.

Además de estos materiales, en Europa vendían pieles de foca y oso, lana de oveja y ejemplares vivos de halcones gerifalte y osos polares. A cambio, importaban recursos fundamentales como la madera o el hierro.

groenlandia vikingos esquimales

¿Por qué abandonaron los europeos Groenlandia?

Si la llegada de los vikingos a Groenlandia resulta sorprendente, su abandono es misterioso. Tras cerca de 500 años habitando la isla, los asentamientos europeos se perdieron de manera abrupta. La Era Vikinga ya había quedado atrás, y los historiadores barajan varios factores para explicar el colapso de la colonia nórdica en Groenlandia.

Enfriamiento repentino del clima

A partir del año 1300, la conocida como Pequeña Edad de Hielo terminó con una etapa de temperaturas altas llamada óptimo climático medieval (siglos X-XIV).

El frío cada vez más extremo afectó no sólo a la vegetación y a los animales, haciendo más difícil la vida; también afectó a los viajes marítimos por el hielo, dejando aislados a los colonos. Recordemos que los groenlandeses dependían de recursos esenciales traídos del continente europeo.

A medida que transcurrieron los siglos, las casas se excavaban a mayor profundidad y se distribuían en compartimentos más pequeños para conservar mejor el calor.

Sobreexplotación de los recursos

La agricultura y la ganadería provocaron un deterioro demasiado grande en una tierra tan estéril como la de Groenlandia. La caza de animales marinos se incrementó a falta de alimentos, lo que redujo y espantó a las poblaciones de morsas, narvales y focas. Las hambrunas eran palpables hasta tal punto que los esqueletos de los colonos van encogiendo de dimensiones con el paso de los siglos.

Enfrentamientos con los esquimales

Los skræling o esquimales que encontraron los vikingos en Groenlandia no se prestaron siempre a una convivencia pacífica. Se ha encontrado objetos esquimales en asentamientos vikingos, lo que sugiere que sí que había ciertas relaciones comerciales.

Sin embargo, los conflictos armados con estos pueblos fueron frecuentes. Debemos distinguir entre dos culturas esquimales en la Groenlandia que conocieron los vikingos:

  • Los Dorset, que terminaron desapareciendo por el avance de los Thule.
  • Los Thule, antecesores de los Inuit y que llegaron entre el 1100 y el 1300 tras expandirse por Norteamérica desde Siberia.

La Peste Negra

No se ha hallado fosas comunes que atestigüen la llegada de esta epidemia a la isla. Sin embargo, la Peste Negra sí que dañó severamente a la economía europea, lo que redujo su demanda de marfil de morsa y narval. De esta manera, la rentabilidad de la actividad económica más productiva de la colonia se hundió.

La competencia del marfil de elefante

Uno de los efectos de las cruzadas fue la apertura de nuevas rutas comerciales procedentes de África y Asia. El marfil de elefante empezó a llegar a Europa con más facilidad que antes, provocando una caída del precio del marfil de morsa y narval.

Conflictos con piratas y balleneros

Otra posible causa que pudo afectar al abandono de las colonias fueron los posibles encontronazos con ‘visitantes’ ocasionales. Por ejemplo, los balleneros vascos y los piratas ingleses y germánicos.

 

El último testimonio escrito de un asentamiento europeo en Groenlandia data del siglo XVI. En 1712, el misionero danés Hans Egede arribó a la isla con intención de convertir al protestantismo a los colonos presumiblemente católicos que quedaran. No obstante, allí no encontró más que esquimales inuit.

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