La estampa tradicional de los vikingos es la de un pueblo aficionado a beber hidromiel. Pues bien, efectivamente existía el cuerno vikingo para beber. Ya fuera agua, leche o bebidas alcohólicas, éste era el recipiente que los antiguos nórdicos utilizaban para tomar líquidos.

La historia del cuerno vikingo

El empleo de cuernos de beber ha sido frecuente en muchos pueblos a lo largo de la historia. Desde la Edad de Hierro hasta principios de la Edad Moderna, los cuernos fueron un objeto cotidiano en diversas partes del mundo, entre ellas Europa del Norte.

Diversos hallazgos y muestras artísticas son prueba de la existencia de estos vasos. Curiosamente, están más presentes en las tumbas de mujeres. Esto se debe a que correspondía a ellas servir la bebida y atender a los huéspedes.

Cuerno vikingo piedra Gotland

El cuerno vikingo en una de las piedras de Gotland (Suecia).

Por otro lado, encontramos cuernos vikingos para beber en varias sagas y piezas de la mitología vikinga. Por ejemplo, tenemos el mito en el que Thor bebe de un cuerno por una prueba de Útgarða-Loki, rey de los gigantes. El gigante le retó a vaciar de tres tragos un enorme cuerno, que en realidad contenía el agua de todos los mares. Para sorpresa de Thor, sus largos tragos apenas hicieron bajar el nivel del líquido en el interior del cuerno.

También podemos apreciar la figura del cuerno vikingo en tapices como el de Bayeux. En una escena que representa un banquete, los comensales sostienen estos utensilios en la mano.

Otros recipientes

Debemos añadir que, además de cuernos, los vikingos utilizaron otros recipientes para beber. Lógicamente, para las personas poco pudientes cualquier medio era bueno. Así, se utilizaba vasos de cerámica y hasta primitivos conos hechos de corteza de abedul enrollada.

Los nobles y personajes más adinerados poseían refinados vasos de plata y vidrio. De hecho, los recipientes de cristal o hrimkaldar eran un importante bien de lujo que se importaba a Escandinavia. Desde la región del Rin hasta Bizancio, diversos frascos y vasijas de cristal tintado eran transportados a tierras vikingas para los pocos que pudieran permitírselos.

Pero el principal utensilio para beber fue el cuerno, tanto a diario como en rituales. Especialmente en los primeros siglos de la era vikinga.

Cuernos vikingos de beber

Cuernos vikingos de beber en el Museo Nacional de Dinamarca.

¿De qué estaban hechos los cuernos vikingos para beber?

En este caso, las apariencias no engañan: el cuerno vikingo para beber estaba hecho a partir de la cornamenta de animales bóvidos y ovinos. Normalmente, vacas, toros y cabras que formaban parte del ganado.

Es precisamente este material orgánico lo que explica la escasez de cuernos de la época vikinga que han llegado hasta nosotros. No obstante, piezas metálicas decorativas han logrado resistir mejor al deterioro. Su presencia en yacimientos atestigua que la utilización de estos utensilios era común. Se trata de marcos de metal y otros elementos de orfebrería para adornar, ya que el cuerno en sí era liso y sin grabados.

El tamaño medio de los cuernos de beber comunes era de medio litro, aproximadamente. Los cuernos de grandes dimensiones encontrados en algunos yacimientos tenían fines ceremoniales y eran una excepción.

¿Cómo se apoyaba el cuerno de beber?

Ésta es una pregunta que a cualquiera se nos puede ocurrir. Entre sorbo y sorbo, ¿qué hacían los vikingos con sus cuernos? Hay que decir que, en los banquetes, los vikingos se pasaban los cuernos unos a otros como símbolo de amistad. De este modo, un cuerno de beber no se dejaba hasta que se vaciaba. Además, las mujeres ejercían como coperas, atendiendo a los invitados.

Por  otra parte, también hay evidencias de cuernos vikingos de beber con soporte. Esta especie de peana permitía mantener el cuerno enderezado con líquido en su interior sin que se derramara.

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